“Triste, patético e impresentable el acto de la Independencia”

bernal
Editorial de Federico Bernal en Mañana Nacional, analizando los festejos del Bicentenario:
Triste, patético e impresentable el acto de la Independencia. Triste, patético e impresentable el discurso del Presidente de la Nación, criticado por todos y todas sin excepción (y cuando digo sin excepción me refiero incluso a periodistas oficialistas, como hoy Nelson Castro). Al respecto y para no ser reiterativos, diremos cuatro cosas nada más. Primero, que no nos sorprendió el discurso ni el acto. Segundo, que comparado con el festejo del Centenario, de aquella Argentina semicolonial agraria y vacuna, este festejo fue lamentable y demuestra la degradación ideológica de los enemigos históricos del pueblo argentino. Macri es la fase superior mular de De la Rúa. Tercero, que el Presidente ha elevado como política de Estado al Truco, al juego de naipes, donde como ustedes saben si no se miente no se puede ganar. Y cuarto y último, que el Presidente no sabe jugar al Truco, porque si dijo que “no se puede andar cantando falta envido sin nada” sencillamente siquiera sabe jugarlo ya que como es sabido: se puede cantar falta envido sin tener nada. Sí se puede. Sí se puede. En fin, como ya se criticó el acto y discurso, vayamos con otra cosa, con otro aporte.

Volviendo a la eclosión de 2001, fue Néstor Kirchner su hijo genuino, heredero de la democracia jacobina de Mayo, de las gestas libertadoras y federales del siglo XIX, del yrigoyenismo y por supuesto de Eva y Juan Perón. Desde su mismísima asunción, el 25 de mayo de 2003, se cargó el país al hombro y lo rescató del infierno. Conjuntamente con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner consolidaron la República Argentina en calidad de Nación, avanzando a paso de vencedores por el camino de su Segunda Independencia, tal y como señalara Cristina Kirchner al conmemorarse el Bicentenario de la República Bolivariana de Venezuela, en Caracas, abril de 2010. En efecto, en un discurso que por su profundidad sanmartiniana y bolivariana recomendamos leer y estudiar completo, la titular honoraria del Instituto Patria expresó ante la Asamblea Nacional del hermano país que “… este Bicentenario encuentra a los pueblos de la América del Sur en una nueva etapa de transformación y en lo que yo denomino la Segunda Independencia”.

Y es justamente esta nueva etapa de transformación, apuntalada por la generación bolivariana y sanmartiniana del Segundo Pacto del ABC, la que sigue más vigente y necesaria que nunca. En el triunfo definitivo de las clases populares de la Patria Grande siempre hubo avances y retrocesos. Que hemos retrocedido no caben dudas, mas de nosotros depende convertir dicho retroceso en impulso arrollador. Recordemos siempre: después de Chancha Rayada sobrevino un Maipú; después de diciembre de 2001 asomó un mayo de 2003.

Somos 42 millones de compatriotas los que habitamos esta rica y poderosa Nación. Es tiempo de anteponer al neoliberalismo un trabajo consciente, determinante y revolucionario. Desde la Antártida a la Quiaca, desde el Río Bravo a la Base San Martín, la más austral de la Antártida Argentina, a enfrentar la “tapadera”, como describió Cristina Kirchner “tapadera para hacer retroceder a nuestro país a una situación de desigualdad social y subordinación al poder económico concentrado que creíamos definitivamente desterrados”.

Irreversible porque reivindicamos una Nación de iguales, de ciudadanos verdaderamente libres en un hogar y con una bandera que nos cobije a todos, como proclamó Néstor Kirchner en 2004 -primer Presidente de la Patria Grande unida y soberana- y a partir de allí no dejó de practicar y perseguir. Porque esta concepción, enraizada en el Plan de Operaciones de Moreno y Belgrano y su máxima olvidada “… el mejor gobierno, forma y costumbre de una Nación es aquel que hace feliz mayor número de individuos”, enraizada igualmente en el Manifiesto aprobado en la sesión del 3 de agosto de 1816, en el Congreso de Tucumán y su “Acta de Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica”, constituyen la síntesis de nuestra verdad absoluta: una República Argentina efectivamente independiente, económicamente autosuficiente, social y provincialmente inclusiva, inserta en el mundo a imagen y semejanza de sus propios intereses.

El camino de la Segunda Independencia planteado por Cristina, en la Argentina tiene nombre,
apellido y mapa: “Frente Ciudadano”; en la América del Sur tiene su doctrina: el “Consenso de Mar del Plata”. Tenemos la fuerza arrolladora de 206 años de historia y de un pueblo que, aunque todavía aprendiendo y equivocándose y volviendo a aprender y a equivocarse, las ha vivido y padecido todas. Pero la tarea, el desafío es magnífico, gigante y los intereses en juego también.  Ni por un segundo dudamos que el triunfo será el de los 42 millones, y que será definitivo, pues este Bicentenario de nuestra primera independencia nos encuentra, en este retroceso momentáneo, unidos y empoderados.

COMUNICATE CON LA RADIO



(11)4524.7816

App de Radio Rebelde disponible en Play Store
y en App Store